En el marco de la investigación por el asesinato de Julián Álvarez Guardia, de 29 años, prestó declaración el médico que examinó a la única imputada, Victoria Cantero, de 25 años. El profesional, que revisó a la joven el pasado 2 de agosto -pocas horas después del crimen-, detalló el estado físico de la detenida ante la fiscal Ana González de Pacce, aportando datos clave para reconstruir la mecánica del hecho ocurrido en la provincia de Chaco.

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Las marcas de sujeción y la ausencia de golpes

Durante la audiencia, el profesional de la salud confirmó que Cantero presentaba diversas lesiones superficiales en el cuerpo. Según el acta a la que tuvo acceso la justicia, la joven tenía eritemas (enrojecimiento) y excoriaciones en la parte superior de la espalda, además de una equimosis (moretón) en el brazo izquierdo y marcas similares en las rodillas y el pliegue del codo.

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Sin embargo, el punto central de su testimonio radicó en la interpretación de estas marcas. Al ser consultado sobre si las lesiones correspondían a una agresión física previa, el médico fue tajante: señaló que las marcas sugieren que la joven fue sujetada, pero descartó que hubieran sido producto de un ataque violento, argumentando que, de haber existido tal agresión, las lesiones serían "más graves" y estarían localizadas en otras zonas del cuerpo.

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Contradicciones y el mito del ataque previo

La declaración médica también sirvió para desarticular una de las primeras versiones ofrecidas por el entorno de la acusada. En un principio, familiares de Cantero habían asegurado que, tras la discusión con su novio, la joven presentaba un fuerte sangrado nasal, sugiriendo un golpe directo en el rostro. No obstante, el examinador fue contundente al declarar: “No observé lesiones en la nariz”.

Actualmente, la justicia aguarda los resultados complementarios para establecer con precisión la data de las lesiones. El objetivo de los peritos es confirmar si las marcas son contemporáneas al momento del apuñalamiento o si fueron provocadas en un contexto ajeno a la muerte de Álvarez Guardia. Estos estudios son determinantes para evaluar la estrategia de la defensa, que busca instalar la hipótesis de un episodio de violencia de género previo al ataque.

El dramático testimonio del hermano de la imputada

En paralelo, la fiscalía tomó declaración a Facundo Cantero, hermano de la detenida, quien aportó una cronología desesperada de la mañana del domingo. Según su relato, recibió un llamado de la víctima cerca de las 7. En esa comunicación, un Álvarez Guardia ya herido alcanzó a decirle: “Me corté”, sin dar precisiones del ataque. De fondo, se escuchaba la voz de su hermana reprochándole: “¿Por qué no le contás que me rompiste todo el celular?”.

Al llegar a la vivienda, Facundo encontró un escenario desolador. El joven estaba recostado en un sofá, pálido y con la mano en el pecho, manifestando que sentía frío y mucho dolor. A su lado, Victoria Cantero lloraba con restos de sangre en sus manos. El relato cerró con el traslado de urgencia al hospital, donde finalmente se confirmó el fallecimiento de Álvarez Guardia debido a la gravedad de las heridas de arma blanca.